Image credit: © Jim Rassol-Imagn Images
Traducido por Pepe Latorre
“Se los agradezco. ¡Se los agradezco a todos ustedes!”
Las 9,901 personas que acudieron al LoanDepot Park el martes pasado no sabían que se estaba haciendo historia durante la séptima entrada. Fue entonces cuando Sandy Alcántara, el ace de los Marlins, batió el récord de ponches de la franquicia superando finalmente al legendario Ricky Nolasco con su ponche número 1,002. Tanto el mánager de Sandy, Andy McCullough, como sus compañeros de equipo se mostraron incrédulos cuando el marcador no reconoció la hazaña y, por consiguiente, el público apenas reaccionó ante el ponche. Finalmente, el marcador de los Marlins anunció el hito, lo que provocó las aclamaciones que la ocasión merecía.

A Tommy Hutton, comentarista de los Marlins, le molestó el retraso. “Verán, el problema es que la mayoría de los aficionados presentes esta noche deberían saberlo sin tener que mirar el marcador”, dijo durante el directo. “No apareció en el marcador de inmediato, cuando debería haberlo hecho. Y muchos de los aficionados que vinieron aquí deberían haberlo sabido de todos modos. Esos pequeños detalles me irritan”.
Esto nos hizo pensar: ¿ha sido un acontecimiento importante batir el récord de ponches de una franquicia en las 29 ocasiones anteriores?
Bueno, a veces ni siquiera ha sido noticia, ya que la franquicia misma era nueva de paquete. Tom Seaver ostenta el récord histórico de ponches de los Mets. Lo estableció el 19 de julio de 1968, superando el total de ponches de Al Jackson. Sin embargo, apenas era el octavo año de existencia de los Mets, por lo que no fue noticia. Un ejemplo más reciente y absurdo ocurrió cuando Randy Johnson batió el récord de los Diamondbacks. Lo logró el 8 de mayo de 1999, apenas cinco semanas después de haber comenzado su etapa en Arizona. Un dato curioso: superó a Andy Benes, quien también ostentó (y luego perdió) el título de líder de ponches de los Padres de San Diego ocho años más tarde frente a Jake Peavy.
Para entonces ya era 2007 y Peavy apareció en una breve nota de prensa. Aunque el partido se jugó en Petco Park (el estadio de los Padres), no hubo ni una sola mención sobre la interrupción momentánea del juego ni sobre algún tipo de reconocimiento hacia Peavy por parte del público o la pantalla gigante.
Hay otro detalle: por alguna razón, la mayoría de las veces que se ha batido el récord de ponches de una franquicia ha ocurrido como visitante, escenario donde tal hito nunca llega a celebrarse. El 20 de julio de 1990 Roger Clemens superó al mismísimo Cy Young en el total de ponches conseguidos con los Red Sox al retirar por la vía del chocolate a Bill Pecota. El hecho se mencionó en un resumen en tono desenfadado de la doble cartelera disputada aquel día en Kansas City, así como en un párrafo que daba cuenta tanto del logro de Clemens como de que George Brett había superado a Lou Gehrig para situarse decimoquinto en la lista histórica de dobles. Sin embargo, el partido no se detuvo ni, que yo sepa, se celebró ceremonia alguna cuando los Red Sox regresaron a Fenway Park.
Andy Pettitte rompió el récord de ponches de Whitey Ford como jugador de los Yankees el 1 de julio de 2013 en Minnesota. Los medios lo reconocieron, pero no en el Target Field. ¿Por qué lo harían? (aunque hay que recordar que tampoco ayudó que hubiera cierta controversia sobre si Ford había ponchado a 1956 o a 1957 bateadores. En cualquier caso, Pettitte superó ambas cifras).
El 23 de abril de 2016 el “Rey” Félix Hernández batió el récord de ponches de los Mariners superando a Randy Johnson (como no podía ser de otra manera). Ponchó a Rafael Ortega en la primera entrada con un cambio de velocidad en cuenta de 2-2. Aunque los responsables hicieron que Félix enviara la pelota al dugout para conservarla y los comentaristas de los Mariners reconocieron el momento, el partido se jugaba en Anaheim, así que… pues no se hizo nada.
El 3 de julio de 1987 fue el día en que Nolan Ryan batió el récord de los Astros (13 años después de haberse convertido en el líder de ponches de los Angels). Associated Press se centró más en el hecho de que Ryan había perdido su cuarto partido consecutivo y que su registro era ahora un lamentable 4-9 (no se mencionó su efectividad). El partido se jugó en Philadelphia.
Stephen Strasburg estableció el récord de ponches de la franquicia Nationals/Expos el 9 de agosto de 2019. Sin embargo, esto ocurrió en el Citi Field, en un partido que terminó con una derrota por 7-6 tras un walk-off. Strasburg se mostró tranquilo al respecto cuando, tras el encuentro, le preguntaron sobre haber superado la marca de Steve Rogers. “Realmente no estaba pensando en eso, admitió. “No sabía bien lo que estaba pasando. Simplemente voy a seguir trabajando duro y mejorando”.
Germán Márquez superó a su amigo Jorge De La Rosa en la lista histórica de los Rockies el 14 de julio de 2024, durante un partido contra los Mets disputado también en el Citi Field. Sin embargo, la noticia más destacada de aquella jornada fue el regreso de Márquez a la actividad en las Grandes Ligas tras someterse a una cirugía Tommy John y permanecer fuera de juego durante 445 días.
Más allá del incidente ocurrido la semana pasada en Miami, existen cuatro casos documentados en los que se batió el récord de ponches de la franquicia jugando como local, suscitando reacciones diversas. Al parecer, al público del Wrigley Field le dio igual que una tarde de 1971 Ferguson Jenkins relevara a Jack Taylor como el máximo ponchador en la historia de los Cubs. Cabe decir, no obstante, que era el 1 de septiembre y el equipo ya había quedado fuera de la lucha por el título.
En una tarde soleada del verano de 2007 John Smoltz superó a Phil Niekro como el líder histórico de ponches de Atlanta. Smoltz pareció hacer un gesto rutinario de saludo con la gorra hacia el escaso público mientras se dirigía directamente al vestuario tras conseguir el tercer out. No está claro si los espectadores sabían lo que acababa de ocurrir.
Cuando Clayton Kershaw ponchó a Spencer Torkelson el 30 de abril de 2022 en el Dodger Stadium recibió una gran ovación. Respecto a los prolongados aplausos, Kershaw comentó: “No me lo esperaba”.
Existe otro caso en el que un lanzador batió el récord de ponches de su franquicia jugando en casa y recibió una cálida acogida. Sin embargo, la situación resultó algo incómoda. El 8 de septiembre de 2014, en Milwaukee, Yovani Gallardo permitió dos homers consecutivos antes de ponchar a Jarrod Saltalamacchia en la segunda entrada. Aun así, el público aplaudió con más entusiasmo del que normalmente se dedica a un ponche cualquiera.
Fue contra los Marlins y Tommy Hutton estaba en la cabina de transmisión del equipo visitante.
Lo único que sabemos sobre el récord de Cleveland es que Bob Feller lo superó en algún momento de 1941. Que yo sepa no se mencionó en ningún periódico. Sin embargo sí hubo reconocimiento cuando alcanzó la marca de los 1.000 ponches en su carrera. Feller hizo algunos comentarios interesantes:
“Los ponches quedan bien en las estadísticas, pero a mí me interesan más las victorias. Que los veteranos se queden con sus récords de ponches. En los próximos partidos, cuando tenga una ventaja cómoda, bajaré el ritmo. No tiene mucho sentido lanzar con toda la fuerza en un partido ya decidido. La próxima vez que abras el juego probablemente necesites todas tus energías para ganar”.
Thank you for reading
This is a free article. If you enjoyed it, consider subscribing to Baseball Prospectus. Subscriptions support ongoing public baseball research and analysis in an increasingly proprietary environment.


