Image credit: © Rhona Wise-Imagn Images
Traducido por Pepe Latorre
En la mayoría de los casos, el FIP funciona como un estimador del ERA. Indica cuántas carreras permite un lanzador por cada nueve entradas si se ignoran las bolas en juego. Un ERA nunca puede ser negativo, ya que si no se permiten carreras, el ERA es 0.00. Sin embargo, existen circunstancias especiales en las que un FIP puede ser negativo.
Mason Miller no solo bajó de 0.00 en un par de salidas extrañas a principios de año, sino que su FIP estuvo en negativo desde el 4 de abril hasta el 15 de mayo. En sus primeras siete apariciones acumuló un FIP de -1.67, que es lo que aparentemente sucede cuando ponchas a 19 de 24 bateadores con una base por bolas y ningún cuadrangular. En ese momento de la temporada solo había realizado 20 lanzamientos que fueron cantados como bola, que era apenas uno más que su total de ponches, y no permitió su segundo hit hasta que se enfrentó a su bateador número 31. El hombre está haciendo cosas imposibles.
¿Qué significa un FIP negativo? Un ERA de 0.00 significa que el lanzador no ha permitido carreras, pero el concepto de carreras negativas no tiene sentido. ¿Acaso tener una defensa detrás de él lo convierte en un peor lanzador? Hay historias sin fundamento sobre Satchel Paige haciendo señas a sus compañeros para que abandonaran el campo, pero Miller no ha hecho eso en 2026. Un FIP negativo es uno de esos números irracionales del béisbol, como dividir por cero. Significa que rompió la estadística.
Miller hizo su primera aparición de la temporada el 28 de marzo, cuando se enfrentó a cuatro bateadores, ponchó a dos, otorgó una base por bolas e indujo un elevado. Estadísticamente, esta fue una de sus peores actuaciones del año. Debido a esa base por bolas su FIP en su primera entrada se situó en 2.11. En su segunda aparición su FIP bajó a 0.11, ya que se enfrentó a cinco bateadores, ponchó a tres y no permitió bases por bolas ni cuadrangulares. Desde entonces no ha superado el 0.63 en ningún momento del año y actualmente se encuentra en 0.53.
Estamos oficialmente en una cuenta atrás por el récord. El mejor FIP jamás registrado en una sola temporada es 0.78 por Craig Kimbrel en 2012 (mínimo 50 entradas). Según esta medida es la mejor temporada jamás registrada por un relevista corto, pero Miller se compara favorablemente:
| Lanzador | ERA | DRA | FIP | IP | %K | %BB | %HR | Promedio oponentes |
| Kimbrel del 2012 | 1.01 | 1.72 | 0.78 | 62.67 | 50.2% | 6.1% | 1.3% | .126 |
| Miller del 2026 | 0.84 | 2.39 | 0.53 | 42.67 | 48.5% | 9.2% | 0.0% | .143 |
Aún quedan más de dos meses para que termine la temporada regular, es demasiado pronto para hacer comparaciones definitivas. La mayor diferencia es que Miller no ha permitido ningún bambinazo mientras que Kimbrel había concedido tres, pero eso podría cambiar en cualquier partido de los Padres…
…al menos mientras sea un Padre. Se hablará mucho sobre Miller en los próximos días. Más y más a medida que nos acerquemos a la fecha límite de traspasos. Si tuviera que desarrollar clasificaciones de poder de la MLB, San Diego probablemente estaría en el rango 15-20, por lo que están justo en el límite entre ser compradores o vendedores. Hace unos días parecían vendedores en 50-53. Después de barrer a los moribundos Marlins para igualarse, y con los Rockies por delante, potencialmente podrían superar a Arizona por el segundo lugar en la División Oeste de la Liga Nacional al final de la semana. Alternativamente, podrían sufrir una racha de cuatro derrotas y cambiar el guión.
Si finalmente deciden traspasar al mejor relevista del juego, encontrar algo adecuado a cambio será difícil. El año pasado lo adquirieron de los A’s en un intercambio de seis jugadores, enviando a Leo De Vries a Sacramento. De Vries es ahora el segundo mejor novato general del béisbol en nuestro Top 50 de mitad de temporada. Miller no llegará a la agencia libre hasta después de la temporada 2029, lo que está un año más cerca que en esta misma época hace un año. Digamos, hipotéticamente, que los Padres estuviesen negociando con los Yankees. Su mejor prospecto es George Lombard Jr., quien ocupó el puesto 24 en la actualización de mitad de temporada. Podría ser demasiado bueno para que New York lo ceda por cualquier lanzador relevista, y al mismo tiempo no lo suficientemente bueno para los Padres, quienes intercambiaron a un prospecto superior por el mismo jugador un año antes. Parece improbable que todo salga a la perfección para que San Diego 1) quiera traspasarlo, y 2) encuentre una oferta que no los deje en números rojos en el balance de traspasos.
Independientemente de dónde lance está haciendo cosas increíbles. Los Padres tenían un plan para él cuando lo adquirieron la temporada pasada, un plan que le ha ayudado a alcanzar un nivel superior. Bueno, “plan” quizás sea exagerado. Lanzar no es tan complicado para un lanzador de dos lanzamientos que toca las tres cifras. En Sacramento lanzaba su recta aproximadamente el 60% del tiempo y su slider el 40%. En San Diego ha estado utilizando más sliders que rectas, con una proporción de aproximadamente 45/55 (de vez en cuando también lanza un cambio). Es difícil creer que una buena estrategia haya sido alejarse de esto:
Su recta alcanza una velocidad promedio de 101.3 mph, la tercera más alta en una sola temporada, solo superada por las 102.4 de Ben Joyce en 2024 y las 101.8 de Jhoan Duran en 2023. Su impresionante porcentaje de abanicadas fallidas con la recta (42.1%), el mejor de la MLB, es asombroso, y es posible porque la lanza menos que su slider este año. Si bien no se puede decir que esté “atrapando la recta” cuando alcanza las 104 mph, el hecho de que no necesariamente la lance en cada turno al bate genera incertidumbre en la mente de los bateadores.
Si pensabas que su bola rápida era intocable espera a ver su slider:
Un slider con aromas a slider clásica y con la velocidad de una recta clásica. Los bateadores fallan el 54.8% de sus swings, lo que lo convierte en el slider más efectivo de la MLB (con una tasa de uso mínima del 15%). En otras palabras, ambos lanzamientos son los más difíciles de conectar entre sus tipos en toda la Liga.
Normalmente la desventaja de lanzar más lanzamientos quebrados que rectas es quedarse atrás en los conteos y otorgar bases por bolas, pero el control de Miller ha mejorado este año. Su tasa de lanzamientos en la zona ha subido del 38.6% al 41.3%, y su tasa de bases por bolas ha bajado del 12.0% al 9.2%. Al mismo tiempo, su tasa de swings en la zona ha bajado del 65.6% al 58.5%, y su tasa de contacto en la zona ha bajado del 72.0% al 70.3%. ¿Qué sucede cuando tomas a un relevista ya excelente, lo haces lanzar más sliders y más strikes simultáneamente, y haces que los bateadores hagan swing a menos strikes y hagan menos contacto cuando lo hacen? Los récords de FIP caen.
Los hits permitidos no tienen nada que ver con el FIP, pero en su año de calendario con los Padres está permitiendo solo 3.8 por cada nueve entradas. Eso también se acerca a un récord orientado a la sabermetría: solo cinco lanzadores en la historia han lanzado al menos 50 entradas en una temporada y permitido menos hits por cada nueve, liderados por el 3.4 de Kirby Yates en 2024. En el pasado los cromos de béisbol hacían una anotación especial si un lanzador lanzaba un juego de cuatro hits, pero cuatro hits en nueve entradas en realidad harían que el promedio de bateo del oponente de Miller aumentara. Incluso cuando un bateador logra conectar un hit contra él, casi siempre es un sencillo. Ha permitido 21 hits esta temporada: 20 sencillos y un doblete. Solo dos de las pelotas bateadas que permitió en todo el año habrían sido homers en al menos un estadio de la MLB, y ninguna de ellas fue bateada en uno de esos estadios.
En abril, Rob Mains se preguntó si Miller, o cualquier otro relevista, podría ganar un Trofeo Cy Young. Su conclusión fue que probablemente ya no, y esto se ha confirmado a medida que avanza la temporada, con Jacob Misiorowski y Cristopher Sánchez manteniéndolo fuera de la contienda sin importar cuántas novenas entradas perfectas lance. Los relevistas y abridores ya no se miden con los mismos criterios, pero cuando se le compara con otros relevistas legendarios de entradas cortas como Kimbrel, este año podría pasar a la historia.
Thank you for reading
This is a free article. If you enjoyed it, consider subscribing to Baseball Prospectus. Subscriptions support ongoing public baseball research and analysis in an increasingly proprietary environment.

