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Traducido por Miguel Boada Nájera
Es difícil e injusto decir que alguien es el peor en algo cuando solamente existen una docena de personas en todo el mundo que pueden hacer algo. Es como decir que alguien es un mal astronauta. Cuando eres “el malo” en ese grupo, resulta que sigues siendo excepcional. Pero cuando lo haces frente a decenas de miles de personas, cuando hay ganadores y perdedores cada que lo haces, es muy complicado que pase desapercibido. Batear en ambos lados del plato es uno de esos casos que resalta más que cualquier otra habilidad en el deporte. Y con ello, se puede argumentar que Elly De La Cruz ha sido el peor bateador ambidiestro de las Grandes Ligas desde que debutó.
A pesar de las jugadas para el Top 10 y del talento extraordinario, el DRC+ en su carrera apenas es de 105 en más de 2,000 viajes al plato. Ese es un número de un jugador destacado pero no alguien que normalmente estaría en las pláticas como uno de los mejores peloteros de la Ligas Mayores. Antes de entrar más a detalle a su producción, vamos a revisar la manera en que se desempeña un bateador ambidiestro promedio. Contra pitchers diestros, presentan una línea de .241/.318/.402. Cuando se paran a batear del otro lado ante lanzadores zurdos, sus estadísticas mejoran a .259/.322/.424. Esos números reúnen a todos los bateadores ambidiestros que tuvieron 500 turnos al bat contra diestros y al menos 200 contra zurdos del 2023 al 2025. Los parámetros amplios permiten entender y sensibilizar lo poco comunes que son este tipo de bateadores y su aporte. No significa que son bats poderosos como tal sino que le dan mayor profundidad y flexibilidad a la plantilla. Es más sencillo mantener a un pelotero de este tipo en el orden al bat mientras un jugador de la banca puede ser utilizado de otra manera.
Ahí se pueden ver los grandes resultados que han logrado obtener los bateadores ambidiestros cuando enfrentan a pitchers zurdos. Ahora podemos volver a poner atención en la producción de Elly de la Cruz, comenzando con lo siguiente. En esta gráfica, las barras de color azul representan el promedio de bateo, las barras rojas son el OBP y las barras amarillas son el slugging. De arriba hacia abajo, son los números de Elly de la Cruz contra bateadores diestros y frente a zurdos, así como el resto de bateadores ambidiestros contra lanzadores diestros y zurdos.

La gráfica horizontal ayuda a mostrar algunas cosas. Una es ver la ligera mejora que otros bateadores ambidiestros tienen cuando enfrentan a lanzadores zurdos. La otra tiene que ver con De la Cruz, quien tiene una ventaja considerable frente a otros bateadores ambidiestros contra derechos, especialmente al observar su capacidad para embasarse y su slugging. También es posible ver dónde falla frente a los zurdos. Aun así, no es notable la enorme diferencia que existe entre él y el resto de bateadores ambidiestros contra zurdos. Es más fácil entender ese hueco desde un punto de vista distinto, uno que muestra el cambio en el porcentaje de bateo, el OBP y el SLG frente a pitchers zurdos, los números de Elly de la Cruz aparecen en color rojo y los del resto en azul:

La diferencia entre Elly de la Cruz contra zurdos y el resto de bateadores ambidiestros luce como los errores que cometes en un videojuego que provocan grandes penalizaciones más que algo que tenga que ver con el beisbol. Es muy raro que un jugador sea tan malo que su desempeño dañe el rendimiento y los resultados del resto del equipo. Para él, su producción en cada lado del plato lo hacía ver con resultados comparables a los de José Ramírez o Josh Rojas, alguien a quien quizá no recordabas que había vuelto a Grandes Ligas; o estar entre Yandy Díaz y Javier Báez, con quienes a veces te preguntas por qué siguen bateando. De la Cruz ha sido tan malo contra pitchers zurdos que cuando batea de ese lado te preguntas porqué sigue intentándolo. Podría ser un gran bateador de un solo lado. Ahí es cuando podrías pensar que no podría ser peor que bateando contra un pitcher zurdo como bateador zurdo.
La temporada 2026 explica claramente la razón por la que permites que un jugador como él lo siga intentando. De arriba hacia abajo, el gráfico muestra el AVG/OBP/SLG de De la Cruz contra lanzadores diestros de 2023 a 2025, contra diestros este año, contra zurdos de 2023 a 2025 y contra zurdos este año.

Las mejoras que ha tenido frente a pitchers zurdos este año son extremadamente notables. Aquí estamos hablando de un salto de 104 puntos en su porcentaje de bateo, un aumento de 118 puntos en OBP, y una mejora de 356 puntos en slugging. El jugador que presenta el mayor crecimiento en el porcentaje de bateo después de Elly de la Cruz es Ildemaro Vargas, quien presentó un crecimiento de 52 puntos; Bryan Reynolds en OBP, con un incremento de 43 puntos y Jonah Heim en slugging con 114 puntos.
El ajuste más notable que Elly de la Cruz ha tenido es levantar las manos un poco más durante su preparación previa al pitcheo. Más allá de eso, no se ven cambios grandes a simple vista. Está un poco más alineado al plato mientras sigue manteniendo los pies con amplia separación. Se mantiene atrás dentro de la caja de bateo. Hace contacto un poco más cerca de la mitad de su cuerpo mientras que deja que la pelota viaje un poco más. Ninguno de los ajustes anteriores pensarías que los haría un bateador cuando busca agregar poder, pues implican generar más energía durante la carga del swing y hacer contacto con la pelota menos adelante del plato. Pero en su caso, esto está funcionando. Tiene 15 cuadrangulares este año y ocho de ellos han sido contra zurdos, en solo 89 apariciones en el plato. Antes de este calendario tenía 13 palos de vuelta entera en 549 apariciones al bat contra zurdos.
Su desempeño contra derechos ha sido el peor de su carrera pero aun así sigue siendo un bat promedio en la Liga desde ese lado del plato. Si se combina eso con la mejoría que ha tenido contra pitchers zurdos, se ve que ha sido un monstruo. Esto hace que el rival replanteé sus estrategias para las primeras entradas del juego y modifique la manera de trabajar en los últimos innings. Aquí encontramos que añade un poder estelar a un line up que no ha tenido consistencia por años. Las muestras todavía son pequeñas y es muy probable que no pueda mantener ese ritmo descomunal durante la temporada pero ese es el desafío al examinar a los bateadores ambidiestros. Lo verdaderamente importante es que el talento extraordinario de ahora aparece con mayor frecuencia que antes. De la Cruz entró este año con cerca de 800 apariciones en el plato más que Jordan Walker, quien muchas personas pensaban que no mostraría nada especial. Lo que durante sus primeros años en Grandes Ligas fue el principal obstáculo para su desarrollo, hoy es el motor que lo impulsa.
Dos conclusiones salen de este caso. La primera es general: un jugador llegando a un punto donde creemos que ya nos mostró todo lo que podia dar cuando realmente eso es más debido a nuestras expectativas que a su verdadero talento. La segunda es específica de los Reds: su mejor jugador está dándoles una razón para que se replanten la urgencia de construir un equipo más competitivo lo más pronto posible. Jugadores como Hunter Greene y Sal Stewart han dado pasos importantes hacia adelante, mientras JJ Bleday parece ser un gran tesoro. Detrás de ellos hay una larga lista de jugadores que quizá sean recordados en algún momento, y otros que no dejarán ningún tipo de rastro. Es por ello que Cincinnati no puede dejar que un grupo así determine que su techo es simplemente colarse a la postemporada como el tercer lugar del Comodín.
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