Image credit: © Brad Penner-Imagn Images
Traducido por Carlos Marcano
Justin Verlander es, muy probablemente, el mejor lanzador en la historia de dos franquicias distintas. Ha establecido infinidad de récords en su carrera, pero esta temporada sumó uno ignominioso. Al ser nombrado como la “selección de leyenda” para el 2026, se convirtió en el lanzador convocado al Juego de las Estrellas con el ERA más alto de todos los tiempos. Una lesión en la cadera y una distensión en el tendón de la corva tras su primera apertura con los Detroit Tigers han congelado su línea estadística en cinco carreras merecidas en 3 y ⅔ innings, para un registro de carreras limpias admitidas de 12.27.
Entre los lanzadores que fueron convocados al Juego de las Estrellas por razones no ceremoniales, el peor ERA le pertenece a Derrick Turnbow en 2006, quien terminó aquella campaña con marca de 6.87. Era el cerrador de los Brewers ese año, y aunque a veces lo más sencillo es elegir a un cerrador para cumplir con la regla de que “todos los equipos deben estar representados”, sus compañeros Chris Capuano y Carlos Lee también fueron honrados, por lo que evidentemente su convocatoria fue por mérito propio. La temporada anterior había sido ignorado a pesar de haber sido legítimamente uno de los mejores relevistas del béisbol, y hasta junio de 2006, presentaba un ERA de 3.28 con 23 salvamentos.
La temporada de Turnbow se desmoronó de inmediato tras ser seleccionado al equipo. Permitió 14 carreras en sus siguientes 3 y ⅔ innings a lo largo de ocho apariciones, lapso que incluyó cuatro oportunidades de salvamento desperdiciadas, y fue destituido de su puesto como cerrador. Aun así, fue un Jugador Estrella en 2006, elegido por encima de Aaron Harang, quien lideró la Liga Nacional en victorias, ponches, juegos completos y bateadores enfrentados, y de Takashi Saito, quien lucía un ERA de 2.07 y un FIP de 1.87 desde el bullpen.
Los rosters del Juego de las Estrellas en cualquier año son una radiografía del momento exacto en que fueron elegidos, e incluso en ese instante nunca aciertan por completo. Cualquier cosa puede suceder en la segunda mitad, y algunas de las selecciones de este año lucirán absurdas en retrospectiva—aunque esperemos que no tan mal como en el caso de Turnbow. A continuación, presentamos una predicción sobre cuáles lanzadores estrellas tendrán un desempeño superior, inferior o similar en el segundo tramo de la campaña. Puedes leer el análisis de los bateadores en la primera parte.
Días mejores por delante
| Chase Burns, Cincinnati Reds | A medida que perfeccione su cambio de velocidad, se volverá intocable. |
| Dylan Cease, Toronto Blue Jays | Su tasa de boletos de 11.0% es la peor que registra desde 2020. Si logra reducirla por debajo de 10%, ganará el Trofeo Cy Young. |
| Jesús Luzardo, Philadelphia Phillies | Su DRA- de 65 es el tercer mejor registro en MLB entre los abridores calificados. |
| Paul Skenes, Pittsburgh Pirates | Sus métricas periféricas son apenas ligeramente inferiores a las de la temporada pasada. |
| Cade Smith, Cleveland Guardians | Aunque parezca increíble, su FIP de 2.18 y su WHIP de 1.08 son las peores marcas de su carrera hasta ahora. |
| Logan Webb, San Francisco Giants | Para sus estándares habituales, esta ha sido en realidad una primera mitad por debajo del promedio. |
Más de lo mismo
| Braxton Ashcraft, Pittsburgh Pirates | Crucen los dedos para que haya dejado atrás sus problemas de lesiones en las ligas menores. |
| Bryan Baker, Tampa Bay Rays | Las señales de su explosión ya estaban presentes al final de la temporada pasada. |
| Jhoan Duran, Philadelphia Phillies | Siempre ha contado con un repertorio abrumador, y ahora su comando ha dado un paso hacia adelante. |
| Parker Messick, Cleveland Guardians | Está lanzando 1-2 mph más rápido que el año pasado en todos sus pitcheos. |
| Riley O’Brien, St. Louis Cardinals | Sus métricas periféricas son casi idénticas a las de la temporada pasada, pero nadie lo notó porque no era el cerrador. |
| Drew Rasmussen, Tampa Bay Rays | Este es su rendimiento típico cuando está saludable, y ha gozado de plena salud durante casi dos años. |
| Chris Sale, Atlanta Braves | Su resurgimiento de tres años en Atlanta lo llevará directo al Salón de la Fama. |
| Cristopher Sánchez, Philadelphia Phillies | Casi todos los bateadores rivales se ponchan, fallan con rodado o conectan un elevado corto. |
| Cam Schlittler, New York Yankees | El mejor lanzador de la AL en la primera mitad ha mejorado vertiginosamente desde su debut hace un año. |
| Michael Wacha, Kansas City Royals | Ha lanzado exactamente así durante los últimos cinco años, por lo que no hay razón para esperar que su rendimiento cambie ahora. |
| Yoshinobu Yamamoto, Los Angeles Dodgers | Está generando menos ponches que el año pasado, pero sigue siendo igual de difícil de batear. |
Más de lo mismo, desafortunadamente
| Justin Verlander, Detroit Tigers | Su presencia en el roster de los Detroit Tigers es puramente ceremonial. |
Caída inminente
| Aroldis Chapman, Boston Red Sox | Su bola rápida promedió 98.3 mph el pasado septiembre y 97.4 en abril, y ha descendido a 96.5 en julio. |
| Raisel Iglesias, Atlanta Braves | El primer paso para convertirse en un Jugador Estrella por primera vez a los 36 años es jugar por debajo de ese nivel durante 35 años. |
| Jacob Latz, Texas Rangers | Es una historia agradable, pero un lanzador zurdo que depende de una recta de 95 mph y un slider no va a mantener un WHIP de 0.65. |
| Nick Martinez, Tampa Bay Rays | Cinco de sus seis lanzamientos registran un StuffPro positivo (malo). |
| Max Meyer, Miami Marlins | Michael Wacha también fue convocado al Juego de las Estrellas una vez cuando era joven. |
| Mason Miller, San Diego Padres | Su FIP es de 0.52. El récord para una sola temporada es de 0.78, establecido por Craig Kimbrel en 2012 (mínimo de 50 innings). |
| Jacob Misiorowski, Milwaukee Brewers | Si mantiene este ritmo, será la mejor temporada para un lanzador desde Dwight Gooden en 1985. Puede poner los pies en la tierra un poco y aun así ganar el Premio Cy Young. |
| Shohei Ohtani, Los Angeles Dodgers | Su DRA- de 71 se ubicaría cuarto en MLB si acumulara los innings suficientes para calificar. |
| Eduardo Rodríguez, Arizona Diamondbacks | Un ERA de 2.29 y una tasa de ponches de 17.1% no van de la mano, y la tasa de ponches es una métrica mucho más persistente. |
| Joe Ryan, Minnesota Twins | Su relación HR/FB% es inusualmente baja para sus estándares, así que es lógico esperar cierta regresión. |
| Ranger Suárez, Boston Red Sox | Estará fuera de acción por un tiempo debido a una distensión en la ingle. |
| Louis Varland, Toronto Blue Jays | También fue uno de los mejores relevistas de MLB en la primera mitad del año pasado, pero su segunda mitad fue sumamente complicada. |
| Justin Wrobleski, Los Angeles Dodgers | El año pasado, su DRA fue muy superior a su ERA. Esta temporada, ocurre exactamente al revés. |
* Técnicamente, la peor efectividad para un jugador seleccionado al Juego de las Estrellas corresponde a Albert Pujols, que tuvo una efectividad de 36.00 en 2022. Ese tipo debía ser muy malo jugando béisbol. Excluyendo a los jugadores de posición, el anti-récord ahora pertenece a Verlander.
Thank you for reading
This is a free article. If you enjoyed it, consider subscribing to Baseball Prospectus. Subscriptions support ongoing public baseball research and analysis in an increasingly proprietary environment.





