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Traducido por Marco Gámez

La Liga Nacional, a pesar de su actuación en el Juego de Estrellas, ha demostrado ser un conglomerado superior en 2026. El Viejo Circuito realmente no ha sido visto como la fuerza dominante en las Grandes Ligas durante algún tiempo, a pesar de lograr cinco de los últimos siete campeonatos, pero el dominio de esta temporada sobre la Liga Americana es evidente: solo cinco de 15 equipos estaban por debajo de .500 al llegar la pausa del Juego de Estrellas, y los Nationals estaban en ese grupo por solo una derrota más. Los equipos de Liga Nacional, en general, tuvieron 37 victorias más que juegos perdidos. Sin embargo, ser la mejor Liga y la más interesante no genera tensión, ya que gran parte de la carrera por la postemporada en la Liga Nacional está prácticamente definida a estas alturas del torneo. Los Nationals, sorprendentes con su repentino surgimiento tras años en el desierto de una reconstrucción en entredicho, quizás sean la mejor personificación de la falta de entusiasmo que se presenta en las luchas por el Comodín de la Liga Nacional de 2026. Veamos primero los equipos que están casi seguros, según la clasificación de PECOTA, de llegar a la postemporada. Cada uno de los siguientes cinco clubes tiene al menos un 90% de probabilidades de postemporada hasta antes de los juegos del fin de semana:

%Postemporada %Ganar División   %Comodín
Dodgers 100.0 99.8     0.2
Brewers 98.3 70.9    27.4
Phillies 93.4 49.4    44.0
Braves 91.3 45.0   46.3
Cubs 90.8 27.5 63.3

La tabla de posiciones confirma esta perspectiva, incluso sin tomar en cuenta las virtudes de cada equipo. Los Dodgers tenían asegurada la División Oeste, con una ventaja de 11.5 juegos. Los Brewers seguían de cerca el ritmo de los Dodgers, pero mantenían una ventaja comparativamente modesta de cinco juegos sobre los Cubs. Los Braves y los Phillies protagonizan una pugna más reñida, aunque han logrado mantener a los Marlins y a los Nationals al margen de la pelea. Chicago y Filadelfia aventajaban por al menos 2.5 juegos a cualquier aspirante al Comodín que se encontrara fuera de los puestos de clasificación. Los márgenes son mucho más estrechos entre los equipos situados fuera de la pareja dominante de la liga; sin embargo, tanto el rendimiento actual (basado en la clasificación promedio de DRC+ y DRA-) como en las proyecciones indican que el quinteto que actualmente lidera la Liga Nacional mantendrá su buen paso.

Más allá de las novenas mencionadas, cinco equipos se situaban en un rango proyectado de entre 80 y 85 victorias; los Marlins superaban ligeramente a este grupo, logrando así retener la última plaza de postemporada de la Liga Nacional. Miami era también el único otro equipo con posibilidades significativas de ser campeones divisionales, con un 5.4 % de probabilidades de ganar el Este de la Liga Nacional, convirtiéndose en el único otro equipo de la liga con una probabilidad de título divisional de al menos el 1.5%. Así pues, cinco equipos se repartían unas probabilidades combinadas de obtener el comodín que sumaban algo más del 100%; en esencia, luchaban por una única plaza disponible:

%Comodín  Victorias Proyectadas (PECOTA)
Marlins 38.4 83.0
Diamondbacks 25.2 81.5
Pirates 21.6 81.5
Padres 16.8 80.2
Cardinals 15.1 80.1

¿Quién dice que la Liga carece de paridad?  A pesar de que la Liga Nacional está por encima del promedio, este panorama confuso no sorprende: ninguno de estos equipos es extraordinariamente bueno ni terriblemente malo. Solo uno situado en el tercio inferior de la liga tiene un DRA- o DRC+ (el cuerpo de lanzadores de Arizona), y solo uno figura entre los 10 mejores (la ofensiva de San Luis). Son clubes de nivel claramente mediocre, y es justo afirmar que, a final de cuentas, ninguno merecerá realmente formar parte de la postemporada. Sin embargo, es probable que uno de ellos lo logre; por ahora es Miami, pero basta una semana y una racha de triunfos de cualquiera de estos clubes para cambiar la situación. También hay otro equipo en la teórica pelea, por más que PECOTA lo descarte: Washington.

Con un récord de una victoria por debajo de .500, los Nationals ocupaban el puesto #11 en la Liga Nacional (aunque ese mismo registro los empataría con el quinto mejor récord de la Liga Americana). Sus probabilidades de alcanzar el comodín eran de apenas un 2.6%, superando por poco a los Mets, el segundo peor equipo de la Liga Nacional. Y esto a pesar de contar con la mejor ofensiva, no solo de la Liga Nacional sino de toda la MLB, con un DRC+ colectivo de 109, empatados con los Dodgers. Gran parte de ese puesto en la tabla de posiciones, y de la razón por la que PECOTA no espera que los Nationals mantengan su ritmo, se debe a James Wood. La métrica valora lo que él ha logrado, pero considera que eso no define su verdadera capacidad: su DRC+ de 177 supone una mejora de 56 puntos respecto al año pasado y lo ha convertido en el jugador más valioso de la liga. Su espectacular evolución, y la cautela de PECOTA a la hora de interpretarla como un indicador de su talento futuro, constituyen el ejemplo más llamativo dentro de su alineación:

2026 DRC+ 2025 DRC+ PECOTA DRC+ (Resto Temp)
Wood 178 121 125
Mead 125 80 101
Garcia Jr. 128 98 108
Abrams 117 99 105

Teniendo en cuenta que esos han sido los únicos cuatro bateadores de los Nats con más de 210 apariciones al plato esta temporada (hola, Jorbit Vivas) y un DRC+ superior a 100, no sorprende que la predicción de PECOTA, que anticipa un descenso en el rendimiento de este grupo, incluyendo a quien es la mejor opción de la Liga Nacional en mucho tiempo para arrebatarle el premio de Jugador Más Valioso a Shohei Ohtani, acabará con las esperanzas de postemporada de Washington. Las proyecciones estimaban que los Nationals terminarían con 76 victorias, lo que supondría mantener un ritmo de 70 triunfos durante el resto de la temporada.

Es una situación peculiar para los Nationals. Teóricamente, están en la pelea por la postemporada por primera vez en años, pero el panorama actual no favorece que actúen como aguafiestas en esta campaña; además, pese a las señales alentadoras de que su reconstrucción por fin está dando frutos, no está claro si es momento de invertir recursos o de seguir acumulando talento. No solo hay que analizar el ascenso de Wood y Mead, sino también el desempeño de Foster Griffin y Cade Cavalli, quienes están superando con creces sus cifras topes anteriores. ¿Vale la pena apostar fuerte si, como prevé PECOTA, se espera un descenso significativo en la segunda mitad de la temporada? Sin embargo, ese argumento tiene dos vertientes: si el próximo equipo competitivo de los Nats aún no termina de cuajar, ¿no es eso motivo suficiente para jugárselo todo este año, aunque la esperanza sea tenue? Una buena noticia para Washington es que su mayor debilidad, un cuerpo de relevistas con un DRA- de 105 que los sitúa en el puesto #25 de la MLB, será el aspecto de la plantilla más fácil de reforzar antes de la fecha límite de intercambios, sin sacrificar demasiado valor futuro tangible. Es de suponer que los Nationals optarán por un enfoque conservador, pero cabe señalar que apostar por sí mismos en este momento equivale, en realidad, a apostar por James Wood; y, al menos esto último, parece una decisión perfectamente razonable hoy por hoy.

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