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Traducido por Pepe Latorre

Los New York Mets traspasan al LD Freddy Peralta a los Tampa Bay Rays a cambio del J Aidan Smith, el LD Gary Gill Hill y el 2B Emilien Pitre.

Quizás este no era el primer intercambio importante que uno esperaría que los Rays hicieran esta temporada. ¡Pero aun así es divertido!

Con un balance de 65-45 Tampa tiene el mejor récord de la Liga Americana. Aventajan a los Yankees por tres juegos y medio y a los Red Sox por seis. En la tierra de la mediocridad que es la Liga Americana en 2026, solo un gran colapso les impedirá llegar a la postemporada. Lo que digo es que están comprando, y sus acuerdos siempre son interesantes. Sin embargo, su mayor problema hasta ahora esta temporada es probablemente la profundidad del lineup. Los tres primeros bates, es decir Junior Caminero, Yandy Díaz y Jonathan Aranda, son excelentes, pero después de ellos el mejor bateador es probablemente Ryan Vilade, un especialista contra zurdos. Necesitan más bateadores de impacto y rápido. Entonces, ¿por qué intercambiar por un abridor con problemas?

Bueno, los Rays tienen una identidad y se mantienen fieles a ella. De la misma forma que su perfil ofensivo en 2026 se ha inclinado completamente hacia el lado de “poner la bola en juego, embasarse, correr las bases”, hay ciertos movimientos y transacciones por los que Tampa es conocido. Uno de ellos es optimizar a los lanzadores. Todos hemos visto esta película un millón de veces: un lanzador talentoso tiene problemas en algún equipo, termina en Tampa (a menudo por menos del valor de mercado para su verdadero talento), comienza a lanzar el combo ideal para ellos, se luce en el Tropicana Field y es intercambiado por un buen valor a otro lugar.

Freddy Peralta es uno de los nombres más importantes que los Rays someterán a su programa de desarrollo y ajuste durante la temporada. Cuando escribí sobre él hace no mucho me desconcertaron un poco sus dificultades. Es cierto que sus estadísticas secundarias habían disminuido ligeramente, pero la mayor parte de su perfil se mantenía estable. No parecía haber una razón clara por la que uno de los abridores más confiables de la década se hubiera convertido repentinamente en un lastre; pronto veremos qué cambios implementarán los Rays.

A estas alturas Peralta es un viejo conocido para los aficionados al béisbol. Apodado “Fastball Freddy” por una buena razón, su peculiar mecánica de lanzamiento y su recta ascendente han sido una base sólida durante mucho tiempo. Una mecánica muy peculiar: un paso hacia la tercera base, un mar de brazos y piernas que se agitan, seguido de un movimiento cruzado del cuerpo al soltar la pelota. Cuando Peralta está en su mejor momento, su recta de 94 mph se comporta como un lanzamiento dominante:

El problema es que, a pesar de haber mejorado su cambio de velocidad en los últimos años, el control de su lanzamiento rompiente nunca ha sido excelente y parece haber empeorado un poco este año. Si a eso le sumamos su estilo característico, una versión reducida de Snell que apuesta por el “no te voy a lanzar muchos strikes”, una defensa de los Mets peor que la de los Brewers, con la que jugó durante años, algo de variabilidad y mala suerte, tenemos la receta para una efectividad de 4.99 con los Mets y la tasa de ponches más baja de su carrera. Su DRA- de 104 no es terrible, pero sí representa un retroceso notable.

¿Qué cambios realizarán realmente los Rays? Ya veremos, pero mi mejor suposición es que reducirán el uso excesivo de la recta de Peralta y redefinirán sus lanzamientos quebrados en uno o (como máximo) dos tipos, en lugar de la mezcla de lanzamientos que venía haciendo esta temporada. Lo más importante es que espero que Peralta empiece a lanzar más cambios de velocidad, especialmente a los bateadores diestros. Tampa Bay ocupa el primer lugar en la Liga en el uso de cambios de velocidad a los bateadores diestros. Los Mets no se quedan atrás, pero Peralta tiene motivos para estar abierto a sugerencias en este momento.

La mejora en la defensa que le van a aportar los Rays no le vendrá mal. Los Mets no tienen una defensa horrible e incompetente, pero los Rays están superando con creces al resto en DRP este año (22.2, el doble que los Cubs, que ocupan el tercer lugar) y gran parte de su identidad se basa en la defensa y la prevención de carreras.

En cuanto a su encaje, el lugar de Peralta en la rotación de Tampa es bastante claro. La ausencia actual de Shane McClanahan deja un hueco en el cuerpo de lanzadores que Peralta, casi siempre disponible, llenará. En el peor de los casos, hará sus turnos en la rotación y será lo suficientemente competente como para ser un suplente, pero si mejora (y los Rays no lo habrían adquirido si no creyeran que mejorará) ayudará a mantener al equipo en la cima de la División Este de la Liga Americana y se integrará directamente a su rotación de postemporada. El DRA- “piensa” que la gran efectividad de 2.77 de Nick Martínez no es muy real, por decirlo suavemente, y los Rays probablemente no piensen que él y su tasa de ponches del 14% sean dignos de abrir el primer juego de una serie de postemporada. Pero aún puede ser una gran arma de varias entradas, que es lo que sería en una rotación con un Peralta renacido, Drew Rasmussen, McClanahan y el recientemente convertido en abridor Griffin Jax.

Los Mets, por su parte, probablemente no esperaban tener que realizar este traspaso cuando adquirieron a Peralta el invierno pasado. Pero su rendimiento ha sido muy inferior al esperado y, bueno, no había otra opción. No soy fan de los Mets, así que no sé si la afición siente alivio o no, pero este movimiento deja claro lo obvio: los Mets de Nueva York, con su enorme presupuesto, vendieron en la fecha límite de traspasos.

Y tampoco consiguieron vender a Peralta a un precio alto. Eso no quiere decir que los Mets no hayan recibido talento a cambio, de hecho, el paquete de jugadores que se ha ido a Nueva York es bastante interesante y no está nada mal por un abridor temporal que, si bien tiene talento, está teniendo una temporada floja. Los Mets consiguieron tres prospectos, todos con defectos pero entretenidos, y aunque 2026 no ha sido una buena temporada para la franquicia, no me sorprendería que dos de ellos llegaran a las Grandes Ligas muy pronto.

Pero eso no importa mucho ahora mismo, ¿verdad? El traspaso de Freddy Peralta es, en realidad, la asunción de algo que todos hemos estado viendo desarrollarse en el campo durante meses, pero que aun así resulta impactante: los Mets simplemente no están listos ahora mismo. No están preparados. Tienen a Juan Soto en su mejor momento, a Francisco Lindor y una estructura organizativa mucho mejor, y sin embargo, aquí están. Esta temporada realmente no puede terminar lo suficientemente pronto para ellos. Me recuerda a una conversación que tuve una vez con alguien que trabajaba para un equipo sin aspiraciones, era agosto y él solo deseaba poder hacer clic en “simular” y llegar a octubre cuanto antes. David Stearns está empezando a hacer precisamente eso. En unos meses sabremos si conservará su puesto.

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